1. Nos mudamos a Düsseldorf.
2. No me dieron la visa para trabajar en Grey.
3. El centro de Düsseldorf nos queda a 15 min caminando y es ahí donde están todos los bares y antros. Un día salimos con Svante, un compañero de trabajo de Henning, que me cae muy bien porque su TDA lo hace un alemán extraño...osea divertido y eufórico muaja. Para los alemanes es una persona extraña pero para mi es la persona más normal que conozco aquí.


4. Fuimos a Frankfurt a limpiar el departamento y acampamos ahí
y después volvimos a ir para entregar las llaves. Justo 5 minutos antes de que llegara la corredora para la entrega, henning y yo nos salimos del departamento, cerramos la puerta y dos segundos después nos dimos cuenta que nadie traía llave. Dejamos los tres jugos de llaves al lado de la puerta y ese descuidito nos costó 160 euros. Los cerrajeros alemanes si que han de vivir bien. Después del trago amargo, fuimos a gastar el dinero que nos devolvieron de depósito del departamento en un delicioso desayuno en la Maison du Pain que tanto nos gusta. Luego entramos al museo Schirn a una expo de la Bauhaus y cuando terminamos corrimos a la tienda del museo a ver las curiosidades, como esta bella taza.
También fuimos al cine a ver "This is it" y salimos cantando canciones de Michael y sintiendo pena por todo el dinero invertido en el concierto que no pudo hacer. Yo pensaba que el cine estaría abarrotado, pero solo había dos changuitos y nosotros...a ver si les va mejor vendiendo el DVD.
Como ya no teníamos donde dormir, nos fuimos a Hanau y parovechamos para visitar a la abue de Henning en la casa de viejitos. Estaba ahí porque sus papás se fueron de vacaciones y la Oma no se puede quedar solita. Jugamos con ella, salimos a pasear y pasamos tiempo de calidad. Nos pateó el trasero en todos los juegos y Henning dijo: no se vale! tu llevas muchos años más de experiencia jugando... jeje pues tan solo unos 70 años de ventaja.
5. Henning, Clemens, Angelica y yo fuimos a München a un partido de Futbol de Eintracht Frankfurt contra Bayern München.
Como todo corría el peligro de salirse y caerse, me vi obligada a comprarme otra nueva y hermosa bolsa en el aeropuerto.
Antes del partido fuimos a desayunar un desayuno de campeones típico de Bayern que consiste en salchichas blancas cocidas, bretzel y cerveza. Como soy una reinita, me dio fuchi desayunar salchicha y cerveza, asi que yo pedí café, cuernito con mermelada y jugo de naranja, pero probé un poco del desayuno de henning.
Luego fuimos a beber a la plaza central de München donde toca una banda típica...el sonido se parece tanto al del norti que yo juraba que en cualquier momento iba a salir el recodo y cantar alguno de sus exitazos. De ahi nos fuimos
Como era de esperarse, München ganó y Henning y Clemens (que le van a Frankfurt) se pusieron locos e insultaban a todo fan del otro equipo y parecía que les habían ofendido a su mamacita santa, porque no había poder humano que los calmara... obviamente la velada terminó con novias enojadas y novios semiarrepentidos que para enmendarse nos invitaron a cenar a un lugar delicioso en el que sirven pizzas gigantescas. No se si su plan les funcionó muy bien o fue que el empecho nos distrajo del enojo, porque después la felicidad volvió a reinar nuestros corazones.
6. Puse un chiki altar de muerto en el stereo que no sirve, con las cosas que mi ma me mandó en un paquete. Yis hizo el favor de completar la tradición trayéndonos un delicioso pan de muerto casero que enguyimos chopeadito en chocolate abuelita.












- Comimos hamburguesas gigantescas en el NYC
- Subimos por enésima vez a la Main Tower para ver todo Frankfurt
- Nos echamos un vinín sentados a lado del main
- Fuimos a una fiesta latina en casa de mi amigo Rodolfo, cada quien trajo comida de su país y comimos como si no hubiera un mañana. Yo llevé pollo con mole y arroz rojo, Rodolfo hizo chilaquiles y los demás cosas raras que estaban buenas. La fiesta estaba llena de mujeres embarazadas y de niños de dos años, pero hasta eso no nos aburrimos, ya nos fuimos hasta el final y salimos con sed de más diversión.












Había unos diseños ultra modernos, que de plano parecía que iban a salir volando cual OVNI


Aparte todo el diseño de al rededor de los autos, era increible...le meten muchísimo dinero a la ambientación también. También había pruebas de manejo y así, pero tenías que apuntarte, y con la cantidad de gente que había, nos hubiera tocado yo creo en 10 años. Fuimos felices pero terminé con patas calientes y adoloridas porque caminamos sin parar 3 horas y media (y eso que vimos todo asi sueper rápido y no vimos muchas cosas a detalle).

