Antes me quejaba de no entender el alemán.
Cuando aprendí a hablar, me quejaba de no tener una activiad laboral.
Cuando conseguí una práctica en una empresa internacional, me quejaba de que no me daban trabajo suficiente, de que me trataban con la punta del pie y quería un trabajo verdadero.
Ahora que tengo un trabajo verdadero, montones de proyectos y una rutina, siento que me vuelvo gris, quiero hacer más cosas y me digo que en la vida tiene que haber más que eso....
Tengo insatisfacción crónica.... como dice Joaquín Sabina en su canción: en la farmacia puedes preguntar "tiene pastillas para no soñar?"
verdammt!
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