miércoles, 3 de noviembre de 2010

hamburg

Como el lunes fue día festivo en mi estado, aprovechamos para irnos a Hamburgo. El sábado que llegamos caminamos por mucho por la ciudad, que está llena de gaviotas y otros avechuchos. Las gaviotas en esta ciudad están bastante bien acostumbradas a los humanos y se comportan como palomas, osea, se acercan a comer tus sobras.

Estuvo todo nublado y yo pasé fríos mil, pero el paisaje era muy bonito y otonial. La ciudad es muy internacional, por ser puerto y tiene un ambiente especialmente encantador.



Fuimos de día a el barrio donde están todos los tables y casas de mala nota jojo pues es que Hamburgo es famoso, entre otras cosas, por este barrio. Imagínense antes cuando los hombres jariosos del mundo entero llegaban al puerto después de meses en alta mar...

Vimos las tiendas donde compran las teiboleras sus ajuares (a precios inflados para ser tan poca tela) y pasamos por una estación de policía que según yo era I GUA LI TA a la guarida de los ghostbusters... aqui henning haciendo una demostración (imaginenlo con traje de ghostbuster y con otros 3 vestidos igual al lado de él haciendo el mismo bailecillo):
Como "casualmente" Eintracht Frankfurt jugaba contra Hamburgo ese día, fuimos al estadio a ver si de puro churro conseguíamos boletos en la reventa... caminamos y caminamos pero no hubo ni uno solo, pero Henning no se puso triste porque nos topamos con el manager del equipo de Frankfurt y le saqué una foto con él.

Como fracasamos en conseguir boletos, nos fuimos al lado del estadio a un bar en el barrio de St. Pauli y ahí "vimos" el partido. Y digo "vimos" porque yo no lo ví ni sé como quedaron...creo que ganó Frankfurt... yo me dediqué a platicar con unos suizos muy graciosos que me contaron que un día antes se habían puesto hasta las chanclas y uno había amanecido con dos piercings, uno en la ceja y otro en el cuello... eso si es perderse en el alcohol.
Al otro día muy tempranito nos paramos para ir al famoso mercado de pescado. Es enorme y venden todo en cantidades industriales, no solo pescado, sino también frutas y verduras de todos lados del mundo y otras cosas también... es como un tianguis gigante en realidad. Lo divertido es que los vendedores hacen show y gritan sus ofertas y avientan la mercancía.


video
Ahí también se vende, por supuesto, el Fisch Brötchen o como yo lo traduzco: chiquitorta de pescado (guácala), que no es más que un chiquibolillo partido a la mitad con un cacho de arenque crudo y unas rebanaditas de cebolla (recontra guácala). Claro que también hay otros con relleno de pescado empanizado, de pescado frito, pescado con mayonesa, etc. Henning si se echó su chiquitorta de pescado a las 8 de la maniana.

La fruta está buenísima y baratísima! yo me compré un bote enorme de fruta picada super dulce por solo dos euros (que en alemania ya es barato). Pero si comprabas una caja entera de fruta te salía igual en 2 euros. Si viviera en Hamburgo comería frutas tropicales todos los días =(
Me encontré a mis toronjas paisanas!
Después del mercado fimos al Dungeon que es un recorrido estilo casa embrujada donde vas pasando por varias salas y un actor te espanta y te cuenta una historia y agarra a alguien del recorrido para participar... está chafa, lo quisieron hacer histórico contando de la inquisición y la peste y esas cosas que todos conocen y ya nadie teme. El hit según era una caida libre, pero era como de 5 metros, asi que no se sentía casi nada.

Luego de ese sinsabor, nos fuimos a ver Tarzán que está increible. La escenografía y la iluminación están muy bien hechos y los actores salen colgados del techo arriba del público, y llegan hasta el esceneario, dan piruetas en el aire, suben corriendo por el paso de gato y se vuelven a aventar. Las traducciones de las canciones también me encantaron y se me puso la piel chinita al verme ahí en el teatro oscuro, con la música en vivo a todo volumen y en medio del espectáculo tan bonito... el teatro es fascinante. Quiero ser un chango de tarzán.


Luego fuimos a cenar al barrio gay de hamburgo, que está obviamente lleno de lugares bellos y de buen gusto y el servicio es muy bueno.
El lunes dimos un paseo en barco por el puerto que es muy grande. El séptimo más grande del mundo me parece.
Los barcos que llegan son gigantes y para descargarlos hay muchas máquinas que trabajan sin parar.
Hacía muchísimo frío. Miren no más mi cara de sufrimiento.
Descubrí que necesito urgentemente un corte de cabello. De espaldas soy el tío cosa.